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Win win

Escrito por
Mónica Suárez | Cuidadora familiar

Hijos Especiales… y si fueran un REGALO… nos arrastran a lugares oscuros.

Es normal. Somos humanos… y ellos nos enfrentan con nuestras sombras. Su alma sabe lo que ha venido a mostrarnos… y son fieles a su plan. Todos los hijos son fieles a su plan, pero los especiales tienen un máster. Y diría más, los especiales son los únicos que son fieles al pacto que firmaron, porque lo externo no les influye, no les afecta, no les distrae. Ellos van si o si porque tienen un propósito y van a cumplirlo. Sanar a sus padres primero y a su entorno cercano, después. Son faros son luz.

Su discapacidad es una aliada para poder cumplir con su cometido. Será nuestra destreza, nuestra intuición, nuestra paz interna, la que nos ayudará a mostrar qué es lo que nos quieren enseñar… siempre, siempre desde el amor.

Dicho esto… los que convivimos con ellos somos afortunados, tenemos un plus de ayuda incondicional, gratuita, exclusiva. Qué hemos de hacer: ¡¡DECIR SÍ!!

Decir, me comprometo a mirarme dentro, a descubrir qué sentimientos y emociones afloran y sanarlos, solos o con ayuda. Si lo hacemos pasaran muchas cosas en el proceso, pero dos cosas garantizo que pasan:

  1. Tu paz interior aumenta y se convierte en tu brújula para tu día a día. Eso es un tesoro muy buscado en esta sociedad.
  2. Das sentido a SU VIDA, no importa su grado de discapacidad, porque sentirá tu transformación sentirá que tu energía ha cambiado y lo llenaras de GOZO.

Permitirle que sienta que su cometido se ha cumplido, es el mejor que le puedes ofrecer.

Si te fijas aquí todos ganamos, gracias a él/ella tú te transformas y gracias a ti su existencia aquí en la tierra tiene SENTIDO.

TODOS venimos aquí con un propósito, y buscando un sentido de vida, que bonito poder irnos, respirar, expirar, y decirnos BUEN TRABAJO.