Durante dieciséis años trabajé como diseñadora gráfica en una editorial. Mi vida transcurría entre el olor a tinta, libros, colores, tipografías y pantallas de diferentes pulgadas. Jamás imaginé que un día cambiaría un ordenador por ofrecer mis manos a personas que necesitaban ayuda para vestirse, comer o, simplemente, sentirse acompañadas. Cuando la editorial cerró, decidí […]